El término fotodepilación define a la depilación que se realiza mediante la utilización de la luz. Por lo que engloba las dos clases de tratamientos existentes: el láser y la luz pulsada.

Láser, son las siglas de Light Amplified by Simulate Emission of Radiation. IPL son las siglas de Luz Pulsada Intensa o Intense Pulsed Light. En ambas técnicas encontramos la palabra Light o Luz y en ambas se utiliza la luz para
conseguir la depilación. Existe la confusión de asociar el término fotodepilación a la luz pulsada y no al láser. Por tanto, la fotodepilación es también llamado depilación permanente o definitiva, y consiste en destruir los folículos pilosos para que no produzcan vello.

El vello que recubre el cuerpo tiene color debido a la melanina. Cuando la luz induce sobre la melanina, la energía de la luz se transforma en calor viajando por el pelo hasta llegar al fondo del folículo, donde se encuentran las células que hacen crecer el vello, destruyéndolas por acción térmica.

La razón por la que se requieren varias sesiones de fotodepilación, es que en el momento de realizar el tratamiento los pelos del cuerpo se encuentran en diferentes fases de crecimiento. El número de sesiones dependerá del área a
depilar, si es hombre o mujer, y en general de la reacción individual de cada persona al tratamiento.

Las etapas del crecimiento del vello son:
– Anágena invisible: el pelo acaba de comenzar su crecimiento y no asoma a la superficie de la piel. La luz no puede incidir, por lo tanto, la sesión de fotodepilación no será efectiva para los vellos que estén en esta fase.

– Anágena visible: el pelo es visible desde el exterior y el conducto por el que sale es continuo hasta su matriz. En esta fase es cuando la luz pulsada puede viajar por el pelo y llegar al fondo dónde están las células que se desean destruir.

– Telógena visible: el vello es igualmente visible desde el exterior pero está separado de la matriz, por lo que el camino por el que debe ir la luz está cortado. En esta fase, se logra quemar el pelo, pero la energía térmica no llega al fondo, no lográndose calentar lo suficiente el folículo piloso, por lo que el pelo vuelve a crecer. Esta sesión es de baja efectividad, o en tal caso afina el pelo.

– Telógena invisible: es la etapa de reposo, es decir, no existe vello pero si el folículo en descanso. La sesión de luz pulsada tampoco será efectiva en esta fase pues no existen un camino para la luz.

Ahora ya sabemos por qué son necesarias varias sesiones de fotodepilación. Hay que lograr que la sesión actúe sobre todos los pelos en la fase anágena visible y es pura casuística conseguirlo.

El objetivo es llegar a la raíz y destruirla por energía térmica concentrada, calor. La principal ventaja de la luz pulsada es que este sistema tiene efectividad en la mayoría de tipos de piel y vello gracias a su longitud de onda variable, por el contrario, un equipo láser es realmente efectivo si se aplica la forma de onda específica para cada piel y pelo a tratar.

El láser logra muy buenos resultados siempre y cuando las condiciones sean óptimas con el tipo de piel y vello de cada persona, por eso para conseguir resultados óptimos debe aplicarse un tipo específico de luz para cada tipo de piel y vello, pero no todos los láseres valen para todos los tipos de personas.

Por el contrario, la luz pulsada es un tratamiento que tiene la ventaja de resultados en un espectro amplio de
fototipos, gracias a su longitud de onda variable. Además la evolución de la Luz pulsada ha llevado a equipos que tienen SHR. (Súper Hair Removal), una tecnología diseñada para la eliminación del vello, que está obteniendo un éxito arrollador. El sistema combina la tecnología Láser y los beneficios del sistema de Luz Pulsante para lograr resultados sin dolor.

El tratamiento con SHR es más agradable que con los sistemas convencionales y su piel está mejor protegida.
La Tecnología SHR utiliza la ruta de la melanina sólo parcialmente (50%), el otro 50 % consiste en el calentamiento suavemente de la piel ayudando a penetrar este calor y la luz. hasta los folículos que producen el crecimiento del
cabello.

El sistema SHR transporta suavemente la energía a través de la piel y a través de la melanina hacia los folículos pilosos. Las investigaciones han demostrado que un proceso de calentamiento más lento, es considerablemente más eficaz para la eliminación permanente del pelo que los niveles altos y cortos de energía.

Por lo tanto, cuando se utiliza SHR, el sistema se aplica sobre los tejidos en múltiples ocasiones (Multipulso), aplicando movimiento (desplazamiento) al cabezal/manipulo con un bajo consumo de energía, pero con una alta tasa de repetición (hasta 12 Hz, es decir, 12 veces por segundo) en lugar de utilizar el método tradicional que consiste en aplicar un único y alto impulso de energía.

Además SHR es adecuado para todo tipo de piel, incluso fototipos oscuros, y se puede lograr debido a la tecnología y las técnicas utilizadas. A diferencia de láser tradicional e IPL, SHR se puede utilizar todo el año sin tener que
esconderse del sol.

Se suelen necesitar entre 6-8 tratamientos a intervalos de cuatro semanas, que es lo necesario para conseguir la fase de re-crecimiento. Cerca del final de los tratamientos serán necesarios intervalos de 6-8 semanas. Los tratamientos son absolutamente libres de dolor; esto se logra mediante la tecnología SHR, para darle un tratamiento libre de dolor, incluso en las zonas más sensibles.