Se acerca el buen tiempo y todos queremos lucir unas piernas perfectas, sin ningún pelo que se escape al control y no tener que taparnos en la playa o tirarnos horas en el baño depilándonos a toda prisa porque nos han invitado a una piscina y no estábamos preparados.

Gracias a los tratamientos como la luz pulsada podemos presumir de piernas durante todo el año y para siempre. La depilación con este tipo de aparatología es una de las técnicas de belleza más demandadas hoy en día y que cada vez más gente usa (tanto hombres como mujeres).

Antiguamente nos veíamos obligados a usar la depilación con cera, que además de engorrosa era dolorosa. Algunos optábamos por depilarnos con la silk-épil o con cuchilla, lo que aumentaba el grosor de nuestro vello y teníamos que estar retocándonos cada dos por tres. 

Entonces llegó la depilación definitiva. Ya sea con el láser o con la luz pulsada, ambas son fotodepilaciones, pues se elimina el pelo por ráfagas de luz, es decir se utiliza los pulsos de luz. Este extraordinario invento hace que a través de la potencia de la luz nuestro vello deje de crecer, no solamente durante un mes sino de forma permanente. 

Como todos los avances, al principio faltaban por detallar cosas y solamente era efectivo cuando no estábamos morenos. Es por ello que se recomendaba no acudir al tratamiento con láser si íbamos a tomar el sol o justo después de hacerlo.

Veremos que en todos los blogs y foros anteriores a la luz pulsada, recomiendan el invierno u otoño avanzados como la mejor época para depilarnos, pero ahora nos podemos olvidar de ello.

 

Entonces, ¿Cuándo es la mejor época para depilarse?

Gracias a la luz pulsada, la mejor época es SIEMPRE: podremos empezar nuestro tratamiento en verano si tenemos tiempo libre y queremos aprovechar, independientemente del sol que haga; también podremos depilarnos en otoño con el moreno o en pleno invierno, aún yéndonos de vacaciones al Caribe en enero.

 

¿Cuál es el cambio? 

Aún estando morenos, con la tecnología de la luz pulsada los profesionales podrán ajustar los parámetros en la máquina  para que esta se adecue al fototipo del cliente.

Ya no solamente podrán someterse a un tratamiento eficaz aquellas personas que tengan de por sí una piel más morena, sino que básicamente dará igual si estamos morenos o no ya que el resultado será el mismo.

Así, personas que son de tez blanca y se ponen muy morenos en verano, simplemente tendrán que avisar a su profesional para que este cambie los parámetros de la máquina.

 

¿Qué ventajas encontramos?

El tratamiento resulta en su totalidad igual de eficaz que en invierno, nuestro tono de piel no alterará para nada el resultado.

Nos olvidamos de esperar a que llegue el otoño o el invierno para hacernos un tratamiento de luz pulsada. Así, los que han decidido que ha llegado el momento de hacerse un tratamiento de belleza pueden empezar ya.

Los profesionales te aconsejarán optar por un tratamiento más seguido y por lo tanto más corto en el tiempo. Al no tener un parón en los meses de verano, podremos darnos alguna sesión más; si antes teníamos que esperar dos meses, ahora nos ahorraremos ese tiempo y luciremos mucho antes una piel libre de vello.

 

Recomendaciones relacionadas con tomar el sol y la luz pulsada

Aunque la efectividad de la máquina no se vea alterada, si que podemos sufrir irritaciones o incluso quemaduras si tomamos el sol y nos sometemos al láser. Los especialistas recomiendan dejar pasar entre cinco y siete días desde la última exposición.

Es decir, si vamos a hacernos una sesión de luz pulsada, tendremos que dejar pasar de cinco a siete días antes y de cinco a siete días después, para poder tomar el sol. Dará igual si hemos estado un mes entero en la playa y parecemos mulatos, bastará con respetar ese periodo de margen.