Se trata del trending topic de las intervenciones de estética, desde las cantantes o actrices más famosas a deportistas o a la vecina de al lado. Las infiltraciones de ácido hialurónico están a la orden del día, tanto por sus efectos como por ser un método seguro y natural. Te contamos en qué consiste.

¿Qué es? 

Se trata de un polisacárido que se encuentra presente en nuestros organismos de forma natural. Este polisacárido es el responsable de mantener nuestra piel hidratada, tonificada y firme. Con la edad empezamos a producir cada vez menos, llegando así al 50% del ácido que normalmente hay, a los cincuenta años.

¿Cómo actúa el ácido en nuestra dermis? 

Es el elixir de la juventud, el encargado de fortalecer y rejuvenecer nuestra piel (o de forma natural, de mantenerla joven). Se encarga de estimular la síntesis de colágeno y actúa también como antioxidante.

¿A qué profundidad de nuestra piel tendremos que infiltrarlo? 

Si nos vamos a aplicar este ácido en las patas de gallo o en las arrugas de expresión, usaremos uno de baja densidad y su infiltración será a nivel superficial.

Si se trata de la zona de los labios usaremos el de densidad media y se inyectará en la dermis media, mientras que para los surcos más profundos o rellenos usaremos el denso o también llamado reticulado y su infiltración será en la dermis profunda.

¿Qué tipo de aguja se utiliza en estos procedimientos? 

Se utilizan agujas especiales, cánulas o microagujas. Las cánulas las usaremos para aquellas zonas de más a riesgo y para el relleno de zonas más amplias, como pueden ser los pómulos o  las mejillas.

Mientras que las microagujas se usarán para zonas como el surco nasogeniano o el entrecejo.

En estética ¿para qué sirve este ácido? 

Podremos encontrar diferentes usos dependiendo de la densidad que apliquemos. Si el ácido hialurónico tiene una densidad alta se usará para redefinir el óvalo facial, para corregir arrugas, para el relleno de labios o pómulos o incluso para corregir pequeñas irregularidades nasales.

Mientras el de más baja densidad servirá como un potente componente de hidratación que consigue mejorar el tono de nuestra piel, iluminarla y devolverle ese aspecto juvenil.

¿Qué usos se le da a este ácido si hablamos de estética?

Podremos usarlo como un sustituto al lifting, conseguiremos así tener una mirada mucho más rejuvenecida, mejorar la hidratación de nuestra piel, estimular el colágeno, igualar nuestra superficie  cutánea y todo ello con un efecto mucho más natural que el del lifting.

También para aquellas zonas donde queramos mejorar la elasticidad de nuestra piel. En este caso encontraremos que existen varias técnicas dependiendo  de la zona y el resultado que queramos conseguir.

  • La “técnica horaria” aplicada en la zona alrededor del ojo para atenuar las líneas de expresión y aportar luminosidad. 
  • La “del palo de hockey” que se usa en la corrección de asimetrías o para corregir nuestro surco nasogeniano. 
  • Se usa también en procedimientos de rinomodelación que no requieran muchos cambios, como por ejemplo elevar la punta nasal o corregir asimetrías. 
  • O, entre los más conocidos, el aumento de labios o  pómulos.
  • Entre otros usos lo usaremos para la eliminación de la papada, en zonas como cuello, escote o manos, como tratamiento para la celulitis o incluso para fortalecer nuestro cabello. 

¿Podremos combinarlo con otros procedimientos? 

Al tratarse  de una sustancia natural de nuestro organismo, no tiene interacción con otros procedimientos. Sin embargo suele desaconsejarse junto a tratamientos como la dermoabrasión, el láser y/o peeling, ya que estos reducen su eficacia.

¿Cuándo veré resultados y durante cuánto tiempo? 

Podremos observar resultados desde el minuto uno pero se potenciarán a las cuatro semanas y estos suelen durar de seis a doce meses.

¿Existen riesgos o contraindicaciones? 

Se desaconseja su uso en zonas de infección como labios con herpes, durante el embarazo, con alergias indefinidas o si tenemos alguna  enfermedad autoinmune.