A nivel estético, vivimos en una de las épocas más avanzadas que, como personas, hemos podido conocer. Son muchos los elementos que nos llevan a realizar tal afirmación, sin embargo, uno de los más asentados es la cantidad de opciones de las que disponemos en el momento de realizarnos cualquier operación estética con el objetivo de sentirnos mejor con nosotros mismos y de ganar un extra de confianza a nivel personal.

Ante estas circunstancias, es normal que surjan dudas en cuanto a determinados tipos de tratamientos en concreto. Una de las más populares son las diferencias existentes entre el microblanding y la micropigmentación. 

A continuación, una selección de algunos de su principales puntos en los que encontramos sus principales diferencias.

 

Micropigmentación: definición

La micropigmentación es el proceso que se encarga de implantar determinados pigmentos a nivel superficial con el objetivo de dar color y mejorar la forma de determinadas zonas de nuestro cuerpo. En el caso de las mujeres, las áreas del cuerpo más susceptibles a recibir los tratamientos de pigmentación son los ojos, los labios, las cejas y el pecho. 

La micropigmentación ha ganado una importante notoriedad en los últimos años como consecuencia de sus buenos resultados a nivel estético. Especialmente cuando se trata de solucionar determinadas imperfecciones que suelen aparecer en nuestro rostro.

Es importante tener en cuenta que se trata de una forma de maquillaje permanente. No en vano, pese a que mucha gente lo considera como tal, no es un tatuaje, puesto que el proceso es muy diferente al de éste último.

 

Microblanding y su naturaleza

El microblanding es otra de las técnicas más comunes a nivel estético por las que cada vez más hombres y mujeres se decantan. A través de una técnica que consiste en dibujar, pelo por pelo, la formación completa de las cejas, es posible obtener como resultado unas cejas perfectas capaces de hacer ver a ojos ajenos que son completamente naturales.

Es un recurso especialmente utilizado en personas que, por diferentes circunstancias, se han quedado sin cejas en su rostro. Y, debido al trabajo minucioso con el que se realizan, es una de las técnicas que mejor resultado pueden proporcionar en cualquier persona, siendo una de las opciones preferidos por cada vez más mujeres en todo el mundo. 

 

Sus diferencias

Pese a que ambos son dos recursos muy populares en todo el mundo, es importante tener en cuenta que existen importantes diferencies entre ellos, especialmente en lo que está relacionado al resultado que se desprende de su correcta ejecución.

Mediante las técnicas de micropigmentación, se consigue proporcionar a la zona del cuerpo en cuestión una duración mucho mayor a la que se puede conseguir mediante el uso de cualquier otra técnica, proporcionando un aspecto de una zona mucho más frondosa a nivel de cantidad de pelo, pero convertida en una masa uniforme.

En este mismo sentido, mediante el microblanding el resultado es especialmente diferente. Es vital tener en cuenta que mediante esta técnica, basada en el dibujo de la ceja “pelo a pelo” todas las personas que deseen obtener como resultado una ceja lo más parecida a un aspecto natural, podrán realizarlo sin ningún tipo de problemas. Los profesionales que se encargan de su correcto ejercicio están debidamente formados como para entender a la perfección la importancia que tiene el correcto dibujo del pelo.

En este sentido, por tanto, encontramos que la principal diferencia es el resultado que desprende. Si lo que valoramos es la duración, es mucho mejor utilizar el micropigmentación. Sin embargo, si nos decantamos por tener un aspecto mucho más natural, conviene decantarse por el microblanding.