La época en la que más lucimos nuestra piel y más la cuidamos es el verano. El calor hace que el largo de nuestra ropa se reduzca dejando visibles zonas de nuestro cuerpo que antes permanecían tapadas.

Se trata de las épocas favoritas de mucha gente pero también es una de las más peligrosas. 

Por un lado el sol broncea nuestra piel haciendo que esta luzca mucho más bonita; sin embargo, si nuestra piel no está lo suficientemente fuerte y preparada para el sol, puede que se deshidrate, se queme con más facilidad o tenga un envejecimiento prematuro. 

Y por otro lado está el aspecto de la piel a nivel visual, la celulitis, piel de naranja y flacidez hacen que la piel no tenga un aspecto bonito. 

Por ello, si queremos lucir una piel radiante tanto por fuera como por dentro deberemos empezar a cuidarla mucho antes. Prepararse para el verano es mucho más fácil de lo que pensamos, basta con empezar con tiempo y elegir cuidadosamente los tratamientos corporales que necesitamos según nuestro tipo de piel.

 

Consigue mejorar el aspecto interno de tu piel

Muchas veces nos da cierto apuro enseñar partes de nuestro cuerpo, como las piernas o los glúteos, debido a que esta no está tonificada, a que tenemos la típica piel de naranja, a que no es uniforme, etc.

Uno de los grandes problemas del aspecto de nuestra pieles es la celulitis. Esta puede deberse a factores genéticos o ser producto de una vida sedentaria y de malos hábitos alimenticios. Si es tu caso, te aconsejamos los masajes anticelulíticos: gracias a las cremas anticelulíticas que usamos y a la técnica de nuestros profesionales conseguimos drenar la piel, mejorando su aspecto.

Si lo que te preocupa es la piel de naranja, te aconsejamos el tratamiento de ondas de choque para mejorar el aspecto de tu piel. Gracias al aumento de la producción de colágeno, tu piel se ve mucho más lisa, uniforme y jóven. Además, este tratamiento consigue eliminar toxinas acumuladas y grasas, ya que estimula la microcirculación sanguínea y mejora nuestro drenaje linfático.

Si nuestra celulitis es bastante visible y queremos deshacernos de ella de una vez por todas podemos recurrir a tratamientos corporales mucho más específicos. Una opción es el láser lipolítico que actúa rompiendo los lípidos de zonas concretas y permitiendo que nuestro organismo los deseche de forma natural, combinado con otras aparatologías hacen una combinación perfecta.

Otras técnicas que podrás encontrar en nuestro centro de estética son la cavitación o la radiofrecuencia por Diatermia Onix. La radiofrecuencia es uno de nuestros tratamientos más revolucionarios, en grado de restablecer la producción propia de colágeno en el organismo, de forma natural. Funciona con ondas de baja frecuencia, consiguiendo un calentamiento global y profundo de la dermis que hace que la grasa localizada se disuelva y el estado de nuestra piel mejore.

 

Mejora el aspecto más externo de la piel

No solamente tenemos que atender a los problemas de la dermis profunda: la capa más superior de nuestra piel también es sensible y sufre daños, perdiendo brillo, hidratación y firmeza.

Para devolverla a su estado natural, no hay nada mejor que un peeling que elimine todas esas células muertas que vamos generando y renueve nuestra piel, permitiendo la fabricación de células nuevas.

Otro de los factores que afecta a nuestro organismo en general y al estado en el que luce nuestra pieles el estrés, la rutina y el trabajo. Por ello, lo mejor que podemos hacer para preparar nuestra piel al verano, es regalarle un masaje relajante en el que además se usen mascarillas que la hidraten a fondo. Veremos que una vez terminado el tratamiento, nuestra piel lucirá tan fresca como si hubiésemos estado de vacaciones en un spa.

 

El toque final

Si además de mejorar su estado, queremos que nuestra piel luzca mucho mejor para verano, podemos optar por la depilación definitiva (o fotodepilación) para eliminar de una vez por todas el vello. Así nos despreocuparemos de la depilación y no estaremos castigando constantemente nuestra dermis con cuchillas o con cera.

Con algunas sesiones de rayos uva podremos además darle ese toque de color que nos falta tras tantos meses sin que la mayor parte de nuestra piel vea el sol. Y además prepararla para evitar quemaduras, alergias, etc.

Como ves, no hay excusas para no lucir una piel de ensueño, totalmente renovada, sana e hidratada y mucho mejor preparada para lucir un bronceado más duradero y bonito.