¿Quién no recuerda el acné?

Era lo que más temíamos a la hora de la pubertad. Tanto cambio hormonal hacía que nuestra cara se llenase de esos antiestéticos granitos sin remedio alguno.

Entonces optábamos por explotarlos o recurrir a algún remedio casero que alguna amiga o amiga de amiga había usado con éxito, cómo eran los polvos de talco o dejando secar toda la noche la pasta de dientes encima del molesto granito. Eso sí, en el mejor de los casos, no teníamos la cara como una paellera. Una vez pasada esa época pensamos no volver a ver jamás a nuestro amigo de la juventud.

Pero el acné en adultos existe y es una realidad, la polución, la secreción sebácea, la suciedad, el maquillaje obstruyen nuestros poros haciendo que se puedan formar granitos en la superficie. Es muy importante la higiene facial, sobre todo cuando realizamos deporte y sudamos, en verano con las cremas solares (que algunas llevan más grasa de la que le gusta a nuestra piel) o el maquillaje y el calor.

Otro de los factores de la aparición del acné en adultos son las comidas grasas, las épocas de estrés y los cambios hormonales (algún tratamiento o el embarazo). Nuestro organismo cambia y la piel es la primera en notarlo.

Si has notado que cada vez tienes más granitos y que ya no funciona dejándolo estar y quieres ponerle un remedio eficaz estos son los consejos que te damos:

1- Limpia tu piel dos veces al día, mañana y noche, y si hace falta más veces al día. Los poros de nuestra cara necesitan respirar, con la ciudad y la contaminación, el calor, el deporte y el maquillaje estos se obstruyen dando paso a infecciones que provocan los granos. Para evitar esto cada vez que practiques deporte lava tu cara, o al llegar a casa, así estarás retirando de tu piel las células muertas y la polución que hayan podido quedar adheridas. Y si te maquillas cada vez que llegues a tu casa y por las noches retira tu maquillaje para que la piel pueda respirar. Además de los productos que podamos usar a diario en nuestro domicilio te recomendamos acudir en cada cambio de estación a realizarte una higiene facial profunda.

2- Para tener una piel limpia podemos utilizar exfoliantes químicos o mecánicos, como la microdermoabrasión mecánica con punta de diamante, limpiando tu piel y dejándola libre de impurezas. En cosmetología para los exfoliantes químicos usamos CASMARA y en particular Purifying, para limpiar el rostro detoxificando. Nuestra piel después de la limpieza quedará totalmente libre de las impurezas que no solamente provocan el acné sino su envejecimiento, la pérdida de brillo e incluso manchas.

3- Si tu acné es más agresivo lo más recomendable para tratarlo sería tratarlo con Luz Pulsada. Este tratamiento facial da resultados increíbles independientemente del origen de tu acné. Desde la primera sesión verás resultados positivos sobre tu piel. Es una técnica que utiliza la luz y el calor para incidir sobre la porfirina, molécula que genera radicales libres que atacan a la bacteria propionibacterium (la causante del acné). Es decir, la luz pulsada estimula las defensas naturales de la piel. Además de usar una temperatura no abrasiva para la piel y las longitudes de onda azul y roja tampoco producen alteraciones. Este es un método revolucionario. Ya que la mayoría de los tratamientos de acné de hoy en día tienen efectos secundarios o no resultan tan eficaces para lo mucho que valen.

Los antibióticos son eficaces pero su uso tiene que ser prolongado, lo cual afecta negativamente a la flora intestinal del estómago. O tiene efectos secundarios como migrañas o incluso vómitos. Mientras que con esta técnica no hay efectos secundarios y los resultados son sorprendentes.