Se acerca el buen tiempo, las faldas y los vaqueros cortos, las camisetas de tirantes, las sandalias y los memes triunfando en las redes sociales sobre lo blancos que estamos los primeros días de sol.

No todos tenemos la suerte de vivir en el caribe y disfrutar de un tono de piel bronceado durante todo el año. Los meses sin sol y el frío hacen que nuestra piel retome su blanco nuclear inicial y que los primeros días, cuando queremos ponernos prendas cortas, parezca que hemos salido de la película de Crepúsculo.

Tanto si tienes una boda y quieres lucir un tono de piel más saludable, como si quieres empezar dándole un poco de color a tu piel para que el sol no te queme, los rayos UVA son la mejor solución.

Desde hace unos años, exponer nuestra  piel a los rayos ultravioleta o los rayos UVA ha sido la mejor manera de conservar y hacer perdurar en los meses nuestro bronceado pero también de adelantarnos al sol.

Estas radiaciones electromagnéticas son un método considerado rápido, efectivo y pulcro  para conseguir oscurecer nuestro tono de piel. Sin embargo estos tratamientos de belleza pueden resultar perjudiciales para algunas personas, si se aplican sin las precauciones necesarias.

Sin el tratamiento adecuado, los rayos UVA pueden generar arrugas, envejecimiento cutáneo o pérdida de la elasticidad de la piel. Esto ocurre cuando acudimos a tiendas no  especializadas en las que no nos advierten de lo perjudicial de tomar rayos en gran cantidad.

Por eso y para prevenir posibles enfermedades por el mal uso delos rayos en la piel, como manchas, melanomas o cáncer de piel es recomendable seguir unos pasos.

1- El primero de ellos, aunque suene muy obvio, es el más  importante y el que más gente se salta. Hay que recurrir a centros de bronceado especializados, en los cuales la calidad e higiene esté probada por un organismo de salud. En Adai Bienestar y Belleza nos preocupa la salud de nuestros clientes; nuestro lema es: ética e integridad ante todo. Puedes comprobarlo tu mism@ con las acreditaciones que encontraras en nuestras máquinas con los respectivos controles de calidad. 

2- Una vez hayamos contratado el número de sesiones necesarias tendremos que seguir las instrucciones del personal cualificado: colocarnos siempre los productos que nos recomienden de protección solar y otros productos específicos. Este paso es fundamental, sobre todo si tenemos la piel muy blanca, ya que somos más propensos a quemarnos. En ocasiones se nos olvida, al ser una cabina y no ver el sol, que estas tienen el mismo efecto que el sol en nuestra piel.

3- No tendremos que pecar de avaricia, no es recomendable sobrepasar el tiempo recomendado de exposición. Si queremos conseguir un tono, más moreno tendremos que empezar  las sesiones de  rayos antes.

4- También tendremos que protegernos los ojos con unas gafas especiales que no permiten que los rayos ultravioleta penetren. Además del pelo para que no se vuelva seco y quebradizo ya que él también se expone a los rayos.

 

Más ventajas de los rayos UVA

  • Se trata de un método en el que logramos un bronceado completo (es decir, no tendremos ninguna marca en nuestro cuerpo).
  • El precio es asequible para todo tipo de bolsillos. Hace unos años, las sesiones eran sumamente costosas pero hoy en día podremos encontrar paquetes de sesiones con ofertas muy interesantes.
  • El moreno que conseguimos es un moreno natural, idéntico al que conseguimos estando una semana en la playa. 

Si estás pensando en lucir piernas pero te asusta que tu piel refleje los rayos de sol te recomendamos acudir a nuestro centro e informarte sobre los rayos UVA. 

El tiempo que se recomienda para empezar a usar rayos UVA es de un mes antes de que tengas el evento o empieces a usar ropa más cortita. Así podrás espaciar las sesiones en una o dos cada semana. Desde el primer día podrás comprobar cómo tu piel se torna poco a poco más bronceada, parecerá que acabas de volver de un crucero por Bali.